santuario que salva gatos y perro
Había una vez

Había una vez ... 

Este santuario cobró vida gracias al sueño noble y ambicioso de una mujer increíblemente fuerte, visionaria y resiliente.

Ella es Gloria Ramírez Cortés.

En el año 2010 después de 30 años de vivir en Europa, Gloria regresó a su ciudad natal, Campoalegre-Huila. Día tras día empezó a notar las necesidades locales y no quiso quedarse con los brazos cruzados.


Poco a poco convirtió su casa en un lugar de encuentro dónde los niños del vecindario iban a pintar, cocinar, bailar, cantar y e incluso a hacer sus tareas.

¡Cada aporte es valioso y genera una gran diferencia!

El 100% de las donaciones son destinadas a la fundación.

¡Solicite su recibo!

APOYO MENSUAL

    10 € = cuidados generales

5 € = alimentación

DONACIÓN ESPECÍFICA

   30 € = cuidados generales

30 € = vacunas

Donar es uno de los mejores regalos que nos puede hacer.


APADRINAMIENTO

15 €/mes

También perros y gatos enfermos y abandonados empezaron a llegar, encontrando en esta casa un refugio en el que tenían una segunda oportunidad para vivir una vida mejor.


Así es como en el 2012 nació la fundación y santuario Cantoalavida.


¡Las actividades no se detuvieron! Incluso ancianos y enfermos encontraron un hogar en este espacio dónde les brindaron ayuda para lograr su recuperación. Bajo estas condiciones se hizo necesario encontrar un espacio más grande, así fue que el 2014, con el apoyo de la familia y amigos, se compró un terreno a las afueras de Campoalegre, en medio de la naturaleza. Este es el espacio donde se encuentra el santuario actualmente.


Hoy la situación de los animales sigue muy preocupante. No hay muchos recursos y por eso, las actividades en el santuario están dedicadas en este momento de lleno a los animales. Aunque el primer objetivo es social, ahora la prioridad son los peludos pues es una difícil realidad abrumante en este lugar. Aun así, esperamos poner en marcha de nuevo muchos proyectos sociales que dejamos pendientes.



El santuario cuenta sobre el apoyo voluntario que recibe de todas partes del mundo. Pero aún no es suficiente porque el refugio sobrevive solo gracias a donaciones.